domingo, 22 de febrero de 2015

CUARESMA: DISCÍPULOS MISIONEROS DE LA ALIANZA




“El discípulo misionero renueva en cada celebración eucarística su alianza de amor en Cristo, con el Padre y con los hermanos” Aparecida 350

  “Como Moisés había pactado la alianza con Dios, en virtud de la ley que recibió en el Sinaí, así Jesús, desde una colina junto al lago de Galilea, entrega a sus discípulos y a la multitud una nueva enseñanza que comienza con las Bienaventuranzas. Moisés da la ley en el Sinaí, y Jesús, el “nuevo Moisés” da la ley en aquel monte, a orillas del lago de Galilea. Las Bienaventuranzas son el camino que Dios indica como respuesta al deseo de felicidad inherente al hombre, y perfeccionan los mandamientos de la Antigua Alianza. Estamos acostumbrados a aprender los Diez Mandamientos… Pero no estamos acostumbrados a repetir las bienaventuranzas. (…) Queridos amigos, la nueva alianza consiste precisamente en esto: en el reconocerse, en Cristo, envueltos por la misericordia y la compasión de Dios. Esto es lo que llena nuestro corazón de alegría, y esto es lo que hace de nuestra vida un testimonio bello y creíble del amor de Dios por todos los hermanos que encontramos cada día.” Papa Francisco. Audiencia General, 6 de Agosto de 2014.


EL LEMA: El lema escogido para esta Cuaresma: hace referencia a la Alianza. En las primeras lecturas de los domingos se irán narrando progresivamente y por ello las hemos elegido como hilo conductor. Vendría bien explicar su sentido, la iniciativa de Dios, la respuesta por nuestra parte y su culmen en Cristo que se entrega sellando con su sangre la Nueva Alianza. Puede ayudar el sentido esponsal, por lo que hemos escogido el Icono del “Esposo” para colocarlo en un lugar bien visible durante este tiempo. La carta del Papa Francisco que hace alusión al corazón puede ayudarnos también.

EL ICONO DEL ESPOSO Antiguo y Nuevo Testamento describen la relación de Dios con su pueblo y con cada bautizado como una relación esponsal; la vida de las diversas iglesias cristianas ha continuado y desarrollado esta dimensión esponsal en la vida litúrgica, monástica y en la eclesiología, y especialmente en los tres primeros días de la Semana Santa en la tradición bizantina, es destacada la figura de Cristo esposo y, por tanto, las bodas de Dios con la Iglesia, con la humanidad. 

El icono «del Esposo» representa a Cristo sufriente y es llamado también «la mayor humillación», haciendo referencia implícita al texto del capítulo segundo de la carta a los Filipenses. 

Esta imagen que contemplas es conocida también como el “icono del Esposo”. Cristo muerto, de pie en el sepulcro, es el esposo. En la cruz, en la entrega de su Hijo hasta las últimas consecuencias, Dios ha querido hacer una alianza nueva, definitiva, sin vuelta atrás, con todos los hombres, con su Iglesia, contigo. 

¡Amor de esposo hasta dar su vida por la amada! Amor que no te abandona. Amor como el de un buen pastor, «no como el asalariado que, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace presa de ella» (Jn 10, 12). Jesús sí tiene interés por ti; jamás te abandonará. Tal vez, en las dificultades, pienses en secreto que Dios se ha olvidado de ti: «Me ha abandonado Dios, el Señor me ha olvidado» (Is 40, 14). Pues aunque temas que los lobos hagan presa de ti, el Señor no te abandona a tu suerte: «Yo doy mi vida por las ovejas», dijo Jesús y la dio en la cruz. 

El Esposo que te ha amado hasta dar su vida por ti pidió: «Amaos los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 15, 12) ¡Amar como Él te ama, hasta entregar tu vida como Él la entregó por ti! ¿Llegará a crecer en ti un amor tan grande, un amor así? 

¡Vivir en comunión de amor! El Esposo solo desea la felicidad de quien ama: «Os he dicho todo esto para que participéis en mi gozo y vuestro gozo sea completo» (Jn 15, 19). ¿Llegarás a descubrir el gozo de compartir la fe, de vivir este amor con quien vive a tu lado?¿Superarás la tristeza del egoísmo, la tristeza del corazón que guarda para sí parte de su vida? 

Si miramos sus manos, no están atadas con cuerdas. Las cuerdas que le atan debe descubrirlas el corazón contemplativo: son las cuerdas del amor a la Iglesia. Se encuentran libres, pero Jesús libremente se somete y se ofrece como manso cordero.

EL SIGNO: Proponemos que en un lugar destacado se coloque el icono conocido como “El esposo”. Puede entrarse en procesión y entronizarse mientras se entona un canto alusivo. Representa un Cristo cautivo pero sin cuerdas. El amor es la cuerda que le ata y le lleva a entregar la vida. 

También proponemos que esa misma imagen se distribuya entre la gente en un tamaño que quepa en la cartera. Es una manera de recordar de forma permanente el tiempo en que estamos y la Alianza.

LOS MATERIALES: Para ayudarnos en la preparación y vivencia de este tiempo se nos ofrece: 

1. Cartel de Cuaresma. 
2. Icono “El Esposo” para ampliar. 
3. Material con explicación del icono. 
4. Postales tamaño cartera con la imagen del icono. 
5. Material con la explicación de la Alianza y el tiempo de Cuaresma. 

Para facilitarles el trabajo, las imágenes del Icono “El esposo” y las postales tamaño cartera, así como el cartel de cuaresma, las hemos entregado a la imprenta de Cáritas Diocesana para que puedan solicitarlas allí. 


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